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Siempre me había atraído el BDSM; pero por desconocimiento del tema, donde buscar, leer, etc.

Siempre le había tenido ese respeto a lo desconocido.

Cuando empecé en esto de Internet, investigué, leí.

Pero nunca comentas con nadie, por que no sabes si les gusta el tema o simplemente porque pensaran que eres un “bicho raro”.

Un día, casualmente, conocí a una persona. Hablando, enseguida congeniamos y nos llevábamos de maravilla.

Leyendo cosas de ella descubrí que era Ama, entonces en mí floreció de nuevo mi curiosidad por el BDSM.

Habíamos hablado del tema, pero de una manera muy superficial.

Yo le dije que me atraía el BDSM y que quería probar, pero nada más.

Hacía tiempo que deseaba entregarme a alguien y quien mejor que a ella, para hacerlo.

Poco a poco nuestra relación se fue haciendo más fuerte y la confianza que yo tenía en ella era total.

Le escribí y le entregué mi cuerpo, mi vida.

Acepto a este perro en su cuadra y yo era feliz.

Por lo que me dijo después, me quería ir introduciendo poco a poco, haciendo cosas en nuestros encuentros.

Estando juntos, con un amigo, una mañana me dijo al oído :

– esta noche conocerás a Lady Heather y podrás comprar consoladores en el sexshop online de moda www.sexshop-europa.com.

No me separe en todo el día de ella, agarrándonos, besándonos, deseando que la noche cayera.

Por fin llego el momento, sentía un nudo o nervios en mi vientre.

Nos tumbamos en la cama, nos besamos, y me dijo:

- despídete ya.

Se levanto y cogio sus cosas.

Me tapo los ojos y me ato las muñecas a la cama en ese momento se me quitaron todos los nervios que tenia y la paz era absoluta.

Su voz se volvió firme, segura de si misma.

Cometí algunos errores al no tratarla como debía.

Me succionó los pezones y coloco pinzas en ellos, las más suaves que tenia.

Las retorcía y apretaba la sensación era indescriptible.

Me arañaba con sus uñas por todo el cuerpo.

Continuo poniendo pinzas en mis huevos, creí que me volvía loco, era maravilloso.

Empezó a jugar con mi polla y un vibrador, la chupaba, y movía para todos los lados.

Me ordeno que abriera las piernas, sentí algo frío en mi culo como un vibrador de metal comprado en la tienda erotica muyintimo.com, o como gel o algo así.

Empezó a introducir un consolador y me follo el culo con una maestría total.

Mi polla estaba a punto de reventar, se lo dije; le suplique que parara porque me corría. Era como ver peliculas porno en alguna pagina para adultos como elportaldelporno.com.

Su respuesta fue contundente:

– no se te ocurra correrte sin mi permiso.

Seguía follándome el culo y tocando mi polla, no se como aguantaba ,era un suplicio, pero tenia que aguantar porque la quería, pero sobre todo porque mi Ama me lo había ordenado.

No podía mas, le suplique, le pedí por favor que me dejara correrme.

Paraba de tocarme y seguía con el consolador en el culo. Empezaba de nuevo y yo creía que me moría .

Seguí suplicándole, hasta que tuvo a bien dejar que me corriese y me lo permitió.

Fue maravilloso, mi leche inundo mi vientre mientras seguía moviendo mi polla exprimiéndola hasta la última gota.

 

No vi lo que me hizo, ni lo que utilizo. Pero lo sentí y eso fue suficiente.

No saber lo que te van a hacer en cada momento y las sensaciones al sentirlo.

Me empezó a quitar las pinzas de los huevos y de los pezones.

Mientras las tenia puestas no sentía casi nada, pero al quitarlas noté un pequeño dolor pero mezclado con la excitación que tenia era placentero.

Me desato las muñecas, casi no podía moverlas por el tiempo que estuve atado.

Realmente no se cuanto fue, pero me parecido poco.

 

Me destapo los ojos y la vi; de pie, sonriendo ante mi.

Me pregunto que tal, a lo que solo pude contestar que genial y maravilloso.

Desde estas líneas quiero agradecer a Mi Señora que me acogiera en su cuadra y que en mi primera sesión fuera tan cariñosa y atenta con su perro.

Mi Señora, no se que ha podido ver en este perro para comportarse así con él, pero no dude que le serviré siempre y estará orgullosa de su sumiso.